¿Porqué es importante el cómo me visto?
A
ntes de pensar en normas o reglas de cómo debe ser mi ropa tengo que saber que
mi forma de vestir no agrega ninguna estatura al crecimiento espiritual en mi vida, pero sí es
parte del testimonio de aquella persona que en una forma real desea manifestar su amor al Señor, o
sea, el hecho de vestir en una forma cristiana no es garantía de un corazón correcto, no podemos
caer en el legalismo de poner reglas para manifestar una espiritualidad. Tampoco podemos poner
reglas estrictas en cuanto a lo malo o bueno en materia de la moda actual ya que ésta cambia
constantemente, lo importante está en poner en mi corazón principios de vida; los cuales darán una
respuesta para saber si estoy vistiendo como una hija de Dios, más allá de una moda.
Mi motivación
1 Corintios 10:31
"Haced TODO para la Gloria de Dios". Somos llamados a dar gloria a Dios con nuestro espíritu, alma
y cuerpo, esto incluye nuestra vestimenta. Debo preguntarme: ¿a quién quiero agradar con mi forma
de vestir?, ¿doy gloria a Dios hoy con mi forma de vestir?
Mi testimonio
2 Corintios 3:2, 3
Somos cartas abiertas leídas por todos los hombres. Lo primero que las personas ven es lo que yo
muestro con mi cuerpo (mi conducta) esto demuestra tanto que puede anular lo que llegue a decir con
mi boca. Debo preguntarme: ¿mi vestimenta está de acuerdo con lo que digo que soy o quiero hacer
para Dios? Si yo no dijera nada… ¿se pueden dar cuenta las personas que soy hija de Dios solo
mirando mi aspecto?
Mi separación del mundo
Romanos 12:1, 2
"No os conforméis a este siglo", quiere decir no TOMES LA FORMA de este siglo (mundo). Hoy en día
somos constantemente bombardeadas a través de la televisión, revistas, tiendas, etc. de como una
mujer es aceptada o atractiva, esto se va sellando en nuestras mentes y creemos estas mentiras del
diablo. De lo que me debo preocupar es de no tomar la forma de este mundo, esto no quiere decir
andar fuera de moda pero debo aplicar solamente aquello que no se salga de los parámetros bíblicos.
Si mi vestir me identifica con lo mundano es que algo anda mal.
Aquí es muy importante decir que el cambio no debe empezar en nuestro exterior esto será
consecuencia de un cambio en mi mente "transformaos por medio de la renovación de vuestro
entendimiento”, debo ver el mundo como lo que es y luego decidir no tomar su forma. Cuando tengo
esto en claro no tendré problemas en decidir que comprarme o ponerme. Debo preguntarme: ¿es mi
estilo de ropa mundano?, ¿mi vestimenta marca una diferencia con el mundo?
El vv.1 nos dice que debemos presentar nuestro cuerpo en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios,
aquí nos habla directamente que lo que debo presentar al Señor, es mi cuerpo, no sólo mis
aspiraciones, metas, deseos, etc., sino que yo misma soy aquello que el Señor desea que ponga en el
altar para no tomar la forma del mundo.
Mis parámetros
1 Timoteo 2:9, 10
Esto nos da los parámetros que debo poner al escoger mi ropa. Una mujer que dice ser hija de Dios
va a vestir: decorosa, con pudor y con modestia.
Todo lo que se salga de estos parámetros me lleva a tomar la forma del mundo. También la enseñanza
está en no vestir de una forma que llame la atención hacia mi cuerpo, lo que debe llamar la
atención en mi vida hacia otros debe ser mi profundo deseo de hacer aquellas cosas que manifiestan
mi amor al Señor (buenas obras).
Debo preguntarme: ¿A quién imito cuando me visto, a mujeres cristianas o del mundo?, ¿llamo la
atención hacia mi cuerpo con mi forma de vestir?, ¿dedico más tiempo en arreglar mi cuerpo que mi
espíritu?
Mi amor hacia otros
Proverbios 7:10
"Con atavío de ramera". Debo de ser femenina, pero no sensual. No podemos ser ignorantes del efecto
que tenemos las mujeres sobre los hombres especialmente sobre nuestros hermanos en Cristo, debemos
preocuparnos porque nuestro andar sea en pureza. Tenemos que tener en cuenta que las mujeres son
excitadas sexualmente a través de lo que escuchan (por sus emociones), pero los hombres lo son
través de la vista; muchas veces somos como esta mala mujer y hacemos pecar a nuestros hermanos en
la fe, y no tenemos cuidado de ellos, más bien nos deleitamos al darnos cuenta que producimos
sensaciones en otros, esto es pecado, “que os apartéis de fornicación” (1 Ts. 4:3). Puedo vestir
bien a la moda pero no sensual, una característica de la sensualidad es que muestra aquello que no
se debe mostrar para seducir y atraer, ayer fue la minifalda y los escotes; hoy son los ombligos y
mucho más que estos, así que si tengo en claro estos principios no importa si la moda cambia, no
tendré problemas con esto.
Debo preguntarme: ¿mi vestimenta deja partes de mi cuerpo al descubierto?, ¿mi apariencia es
femenina o sensual?
Como lo dije antes el comienzo del cambio está en el corazón, en aquello que voy a cambiar primero
en mi mente y luego vendrá el cambio exterior, no será problema qué elegir para vestir cuando mi
deseo es vestir como lo que soy UNA HIJA DE
DIOS.
Preparado por:
Carolina
Carvajal
Ministerio
Femenino
Iglesia Cristiana
Misionera El Camino
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